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La Ciudadanía toma 'El Grande'
el nuevo edificio de 'El Grande'
- Informe de ICOMOS - 2005ICOMOS envío una misión para estudiar la Plaza de Santa Teresa, durante el mes de marzo de 2005. El informe lo realizaron Giorgio Lombardi y Olivier Poisson durante el mes de marzo de 2005. informe original en francés. Más sobre el informe se puede leer en la sección de noticias de Ciudadanos por el Patrimonio. (En esta página se comenta el informe realizado por la sección de España)
Desde la delegación de España ICOMOS ha realizado el informe que se ha presentado a ICOMOS para la próxima reunión del Comité de Patrimonio Mundial sobre las obras realizadas en el Mercado Grande (tiene fecha de 22-03-2005). ICOMOS es ese Organismo que según el Ayuntamiento no tiene nada que "rascar", simplemente envía sus conclusiones a la UNESCO y está última las tiene en cuenta. Total solamente es el organismo encargado por la UNESCO para asesorar a ésta en las cuestiones relativas al Patrimonio Mundial
Se les ocurre hacer un informe sobre esa pequeña obra que se ha realizado en pleno casco histórico de Ávila, esa obrita sin importancia. Por cierto que al Ayuntamiento también se le ha pedido un informe y ha dicho hasta la saciedad que no se les pedía. Ese informe que seguro han enviado porque marear pueden marear la perdiz pero tontos no son (al menos así lo pensamos).
Curioso, curioso; en el encabezado pone Heritage at Risk 2004/2005 (Patrimonio en Peligro), que es como ahora está clasificada por ICOMOS la ciudad de Ávila.
Afirman haber tenido entrevistas y contactos con el Excmo. Ayuntamiento de Ávila (varias personas desde el alcalde al Grupo de Izquierda Unida), con D. José Rafael Moneo, D. Miguel Ángel Vázquez (arquitecto de la Ponencia Técnica) y la Asociación Ciudadanos por el Patrimonio de Ávila.
El Ayuntamiento les facilita como bibliografía: Mercado Grande de Ávila. Excavación arqueológica y aproximación cultural a una plaza, además de variada información administrativa Pero algunas de las fotografías que admiramos las pudimos ver en las charlas de la Asociación del pasado año y lógicamente en nuestro informe, del que se "destaca la riqueza de documentación cartográfica y fotográfica y el dossier de prensa". Igualmente entre las fuentes manejadas se encuentra la información facilitada por el Grupo de Izquierda Unida. Además realizaron un exhaustivo trabajo de campo con unas 100 fotografías.
En el informe que emite ICOMOS no deja de ser curioso descubrir cómo discurrió la Ponencia Técnica, se habla de ambiente enrarecido, voto particular del arquitecto Ponente y cómo el Presidente de la Ponencia simplemente lo ignoró.
"La consideración más general es la de que la autenticidad de la Plaza de Santa Teresa, y también su entorno -especialmente en la aledaña parroquia de la Magdalena- ha sido muy alterada. Esto es especialmente grave por cuanto este ambiente y sus inmuebles forman parte de un espacio comprendido entre dos específicamente inscritos en la Lista de Patrimonio Mundial como son la muralla de la ciudad y la iglesia de San Pedro"
En cuanto al proceso sigue incidiendo en que existe una grave irregularidad en el procedimiento legal seguido. "Dada la cronología de realización del proyecto de reforma y construcción de aparcamiento... se observa que tanto el Plan General como el Plan Especial se han ajustado al mismo a medida que ambos tomaban forma proyectual y no al contrario, lo que resulta incoherente e ilógico".
En cuanto al autor del proyecto dice que no se puede obviar su responsabilidad (varios párrafos).
"El aspecto más grave, desde el punto de vista patrimonial, tiene que ver con la pérdida de protagonismo de los verdaderos hitos monumentales del ámbito: la muralla y la iglesia de San Pedro". "Actualmente, el único elemento que sobresale en la plaza es el edificio denominado A y no precisamente por su adecuación arquitectónica al entorno".
"La tipología, absolutamente inapropiada, de la nueva edificación A, por su excesivo volumen, traza de fachada unitaria... cubierta plana, textura, cromatismo, etc, resulta totalmente extraña al paisaje urbano preexistente, y en abierto contraste con los monumentos de la muralla y de la iglesia de San Pedro. El nuevo diseño y configuración de la plaza ayudan también a la potenciación de la imagen del nuevo edificio"
"El túnel (del aparcamiento) es una intervención agresiva". "La sombra proyectada sobre la plaza considerablemente superior a la que proyectaban los edificios originales". "el uso de aparcamiento en un espacio público es una cuestión que nunca debió de plantearse en esta plaza..."
El informe continúa sin dejar títere con cabeza: aumento de alturas, modificación de las alineaciones, alteración de la trama parcelaria histórica, incremento de la superficie útil, pérdida de autenticidad y valores propiao (derribo de edificios de indudble valor, al menos, ambiental), alteración de rsantes y materiales inadecuados en textura y color. Y termina con recomendaciones tanto básicas como de fondo (Se incluyen completas)
Básicas:
Instar al Ayuntamiento de Ávila, a la Junta de Castilla y León y al Gobierno Español para que, en lo sucesivo, se remita a UNESCO en la forma que prescribe la normativa todo proyecto de relevancia en cualquier bien inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial; y, a su vez, para que apliquen con rigor los principios de la Convención y las Directrices de UNESCO a la hora de sancionar cualquier tipo de proyecto urbanístico.
Iniciar un proceso de revisión profunda de los instrumentos de planificación de la gestión y conservación de la Ciudad de Ávila, poniendo especial énfasis en el estricto cumplimiento de las normas aplicables al área correspondiente al bien declarado Patrimonio Mundial y su zona de respeto. Esta revisión deberá realizarse cumpliendo los procedimientos de consulta al Comité del Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Revisar, dentro del proceso anterior, la catalogación del Plan Especial de Ávila, por cuanto que, a la vista de la ausencia de catalogación de inmuebles que debieron contar con ella, hay indicios de que la catalogación se ha hecho de forma incorrecta, dejando al margen categorías importantes, especialmente en lo que respecta a inmuebles en los que descansa el paisaje urbano y el ambiente tradicional de Ávila (arquitecturas de entornos monumentales, tan importantes para el tejido de la ciudad como las propias piezas de relevancia histórica monumental, siendo la plaza de Santa Teresa paradigmática en ese sentido).
Revisar detalladamente el proceso de aprobación del proyecto de ejecución de la obra objeto de este informe, contrastando su contenido respecto al proyecto básico – o proyectos básicos –.
Informar al autor del proyecto, D. José Rafael Moneo Vallés, sobre la conveniencia y aplicación de un buen conocimiento de los condicionantes patrimoniales que afectan a un espacio como la plaza de Santa Teresa de Ávila que, como se ha dicho, es el entorno histórico consolidado entre dos monumentos incluidos en la Lista del Patrimonio Mundial.
Pedir responsabilidades, y asumirlas por parte de los Órganos pertinentes, respecto a la alteración de alineaciones, parcelas y volúmenes históricos, así como por la desaparición de algunos de los inmuebles originales. Es importante asumir que la configuración decimonónica de una plaza puede ser un valor sociourbano de primera categoría en la historia de las ciudades españolas, y una parte básica en la lectura e interpretación del proceso de conformación de la ciudad, y esto aunque estemos en una ciudad en la que se valora de forma sustancial su patrimonio medieval.
Establecer un proyecto nuevo de reforma de la plaza de Santa Teresa y de los edificios (‘A’ y ‘B’) que recupere alineaciones, ritmo parcelario, volúmenes históricos, tipología, materiales, textura y cromatismo de fachadas acorde todo ello con el carácter, atmósfera, autenticidad y proporciones que históricamente ha tenido la plaza. Al mismo tiempo, se cuidarán los entornos de la muralla e iglesia de San Pedro, y se prestará especial atención al flanco sur de la Magdalena. Para su realización, se tomarán todas las medidas correctivas aplicables al caso, con el fin de restituir los volúmenes históricos, demolición de estructuras y cualquier otra necesaria para recuperar, en la medida posible, la espacialidad, las proporciones y el ambiente tradicionales. De esta manera se podrá demostrar, al menos, un interés por acercarse al nivel de autenticidad e integridad que, dentro de su evolución histórica, tenía el bien en el momento de su consagración internacional, que es cuando tal autenticidad se define.
El hecho de que se hayan dado modificaciones a lo largo de diversos períodos de la historia en parte de una ciudad histórica, como es el caso de la Plaza de Santa Teresa o del Mercado Grande, no implica que por ello se dé carta blanca para hacer cualquier tipo de intervención en ella y seguir transformándola porque lo anterior no fuera – o así nos lo parezca – suficientemente bueno. O por esa manida demanda del arquitecto contemporáneo para que se le permita incrustar, a toda costa, obra actual en entornos históricos destruyendo sus edificios y espacios tradicionales. Lo lógico y correcto es establecer que a partir de un determinado momento – que tiene que ser necesariamente el de la inscripción en la Lista del Patrimonio Mundial –, se dejen de hacer experimentos en un espacio tan significativo como la plaza, sobre todo aquellos que implican nuevas obras que no hacen sino abrir y revivir las heridas que tiene la ciudad.
Especialmente cuando hoy en día existen unos principios y una normativa internacional que, como se ha explicado suficientemente, tratan de evitar que esto siga sucediendo en una ciudad histórica que ha sido declarada Patrimonio Mundial y, más aún, en los bienes afectados por tal declaración y su entorno inmediato.
Con esta fórmula se recuperarán, además, los niveles de insolación habituales en la plaza: un aspecto que, más allá de las cuestiones directamente relacionadas con el patrimonio, preocupa profundamente a muchos ciudadanos en la vivencia de ese espacio común.
En el nuevo proyecto, junto a la recuperación en las fachadas del ritmo de la parcelación tradicional, debería variarse el tratamiento de los huecos – principalmente en el lienzo del edificio‘A’ que mira a la plaza – introduciendo otro programa que mitigara el excesivo número de vanos existentes (144) y recuperara las dimensiones y proporción de huecos de la tipología anterior– suma de varias arquitecturas diferentes –, en armonía con el conjunto de la plaza, en su frente, sin entrar en mimetismos y falsos históricos.
El sistema de revestimiento con aplacados en color rojo se considera del todo inapropiado con relación al entorno monumental más próximo, y cabe destacar que no existe ningún antecedente de semejante programa cromático en el mismo. La solución más adecuada sería buscar un material más acorde con la textura y con la paleta de colores de los monumentos adyacentes y de los edificios de dicho entorno.
Reestructurar el sistema de peatonalización de la plaza, eliminando el diseño diáfano de espacios y fomentando los recorridos de estancia y paseo – y no sólo de paso – por ella. Del mismo modo, el programa de manchas de vegetación establecido es pobre y no proporciona una adecuada integración. Debe enriquecerse.
Eliminar el paso y acceso al parking y a la calle subterránea desde la propia plaza y por delante de la muralla, reorganizando el tráfico en este sector, de forma que el acceso al aparcamiento sea en sentido contrario (de entrada y salida, por la propia salida) y de una sola dirección, para salvaguardar del tráfico deambulatorio frente a la Plaza y el acceso al centro histórico, y así recuperar una fachada más digna hacia la muralla. El acceso actual a la calle y al aparcamiento deberá eliminarse, realizando un tratamiento urbanístico de integración con el entorno.
Que se plantee un estudio de tráfico que analice otros posibles aparcamientos disuasorios y evalúe demandas e Intensidad Media de Tráfico de los perímetros del Centro histórico.
Se recomienda muy vivamente al Ayuntamiento de Ávila ser más sensible con todos los aspectos que se refieren a la conservación, restauración e intervención en el patrimonio arquitectónico y cultural de la ciudad y, en especial, con la opinión de los ciudadanos y asociaciones legalmente reconocidas, respecto al estado de conservación y a las posibles intervenciones a realizar o que se hacen en su patrimonio.
De fondo:
Instar a todas las instancias que participan en la elaboración y sanción de proyectos con influencia en el Patrimonio Mundial para que conozcan y desarrollen la normativa de UNESCO, fundamentalmente el texto de la Convención y de las Directrices para su aplicación. Esto debe ser especialmente tenido en cuenta por el Ministerio de Cultura, pero también, y no con menos importancia, por las instituciones autonómicas y locales competentes en materia de cultura – consejerías, delegaciones provinciales, comisiones de patrimonio, gerencias de urbanismo… – , alcanzando también a todos los responsables en la elaboración de proyectos, especialmente a los arquitectos. No se puede proyectar y luego ‘tratar de adecuar la obra a las normas o las normas a la obra’. Para conseguir y desarrollar un buen proyecto es necesario que exista un buen conocimiento previo de toda la normativa aplicable (incluida, naturalmente, la internacional) y que ésta se cumpla.
Los proyectos en centros históricos no pueden ser entendidos como propuestas arquitectónicas aisladas o piezas al margen del conjunto urbano y del contexto social en el que se desarrollan. Es esencial que las nuevas arquitecturas se integren y armonicen con los entornos monumentales y con el conjunto urbano construido y que la población entienda, acepte y asuma cualquier intervención que se produzca en sus ámbitos patrimoniales más significativos. Intervenir con proyectos pretendidamente buenos, o que se presume que se valorarán mucho en el futuro por el perfil de su autor, pero que el grueso de la población actual no entiende – y este proyecto es a todas luces paradigmático de eso –, resulta una fórmula harto extendida hoy en día pero realmente antidemocrática de gestionar las ciudades históricas. Ese tipo de conducta no puede justificarse con el renombre de un determinado autor.
Que los ciudadanos sientan como propio el patrimonio monumental y sus entornos es tan importante como pueda serlo la propia gestión de su mantenimiento y conservación por parte de los gestores políticos.
Es necesario que en el caso de las ciudades históricas y de otro tipo de bienes inscritos en la Lista del Patrimonio Mundial se informe debidamente a los ciudadanos sobre los valores que motivaron dicha inscripción y la necesidad de conservarlos, sensibilizándoles para ello, y fomentando así una conciencia pública que haga viable la realización de proyectos acordes con los valores de autenticidad e integridad del bien del que se trate.
Parece señor alcalde que las respuestas no le llueven por medio de los periódicos, sino que son plasmadas en los informes oficiales de un Organismo que para usted no significa nada ¿una ONG sin importancia creo que afirmaban desde el Ayuntamiento?, mientras que para la UNESCO es el Oraganismo que debe de enviarle los informes sobre los que después tomará sus decisiones. ¡Vaya, vaya!.
Finalmente terminaremos agradeciendo a ICOMOS el buen trato que nos da y sobre todo un informe tan detallado y real de lo ocurrido en Ávila, no deja de ser curioso ver por escrito algunos hechos acaecidos en el Pleno del Ayuntamiento o la Comisión de Patrimonio.