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La Ciudadanía toma 'El Grande'
el nuevo edificio de 'El Grande'
El estudio-palacio de Guido Caprotti
Lo irrepetible en una visita guiada
Situación del Patrimonio en Ávila
¿Qué estamos haciendo con la Catedral?
Patrimonio histórico y arquitectura destructiva
Ávila, ciudad de todos los estilos
Contenido del Plan Director de cada Catedral
Intervenciones en el interior de las iglesias
Amigos,
Percibo que, desgraciadamente, la situación del patrimonio cultural es similar en muchas zonas y ciudades de nuestro país, aunque a mí lo que me preocupa en concreto es nuestra ciudad: Ávila. Creo -y cada vez me lo confirman más las fotos antiguas que veo y mis propios recuerdos- que hemos perdido mucho en los últimos años. Ávila era una ciudad que nos había llegado bastante bien conservada en su conjunto y, en los últimos 20/30 años, estamos asistiendo a su destrucción sistemática.
Me preocupa como os decía la intervención en puntos concretos de la ciudad (el Grande, el entorno de San José, el Rastro que no acaba, los Cuatro Postes, etc.), unas más discutibles que otras, es cierto. Pero más me duele la demolición de zonas enteras, la destrucción sistemática y callada a que están siendo sometidos barrios que caen gracias a la piqueta y, lo que es más peligroso, a la connivencia de las autoridades y a la pasividad general de los ciudadanos.
Nos están acostumbrando a quedarnos sin ciudad, sin barrios, sin trama urbana en Ávila. ¿Qué está pasando con los barrios extramuros de la ciudad, tan importantes para comprenderla como el propio recinto amurallado, que parece ser la niña de los ojos de nuestras autoridades?. ¿Por qué ese ensañamiento con barrios como Las Vacas, Santiago y San Nicolás, la zona norte o el Arrabal del Puente (incalificable y contradictoria la demolición de la Fábrica de Algodón hace unos años y la recuperación ahora del entorno de San Segundo, cosa esta última bastante acertada a mi entender), e incluso en el centro la zona de San Esteban?.
Estos barrios están siendo arrasados sin apenas percibirnos del cambio: un día es una casa antigua, otro una plaza o calle que se remodela excesivamente, más tarde otro edificio "ruinoso". Así estamos llegando a un caos en la ciudad que no tiene visos de pararse. Cada particular, cada constructor hace lo que quiere -o lo que le dejan- y no hay criterios homogéneos -que no uniformizadores- a los que atenerse: sin ir más lejos echo en falta un estudio pormenorizado y por zonas de la tipología edilicia en nuestra ciudad que podría servir de base para la intervención en los barrios. Las remodelaciones en Ávila se están quedando en el ya denostado "fachadismo" y así, el centro urbano ha perdido lo más importante: su tejido socio-económico y humano que es lo que mantiene viva a una ciudad. Bueno, creo que me estoy extendido mucho y por eso, para terminar, me gustaría sólo recomendar a nuestros políticos y a nuestros técnicos de patrimonio que se dieran una vuelta por otros lugares de Europa para que conozcan lugares en los que se conjuga patrimonio y vida cotidiana, que no tienen por qué estar reñidos. Creo que aquí estamos muy sometidos todavía a las leyes del "oeste" que imponen los "señores del ladrillo". Lo lamentable es que este ladrillo de nuestros días no crea obras como las mudéjares.