Ciudadanos por el Patrimonio de Ávila

Ávila, ciudad de todos los estilos

Francisco Javier Lorente Páramo

Crítico de arte

 

Ávila, ciudad medieval, famosa mundialmente por su silueta amurallada y conocida por su santa reformadora de la orden carmelitana, tiene mucho más por lo que ser visitada. Además de sus murallas mudéjares completas y únicas en España, su románico numeroso, conectado con el mejor románico del Camino de Santiago, su gótico de transición de la catedral, su gótico tardío de Santo Tomás, una de las muestras más representativas del estilo de la época de los Reyes Católicos, Ávila tiene un plateresco y un renacimiento espléndido de Vasco de Zarza, Lucas Giraldo, Villoldo y otros que enriquecen casi todos los espacios de la catedral, un barroco notable y abundante en iglesias y capillas de todas las modalidades del barroco desde el incipiente manierismo herreriano de la capilla de San Segundo hasta el exuberante barroco español de principios del siglo XVIII de los retablos de San Pedro y San Vicente, sin olvidar que la fachada de la iglesia del convento carmelita de San José ostenta la primacía de ser el preludio de todas las fachadas de las iglesias de los conventos carmelitanos, y otras órdenes, durante tres siglos en España e Hispanoamérica.

Finalmente tiene un neoclásico muy digno en la capilla de los Velada e, incluso, dos casas de gran belleza y colorido del último gran estilo occidental, el Modernismo. Tiene, también, vestigios y muestras del estilo visigótico, anteriores a lo medieval.
La relación anterior es sólo enunciado, no exhaustivo, de sus obras más sobresalientes.

La mayoría de los turistas que visitan la ciudad recorren con asombro el casco antiguo, sus calles y sus plazas, alguna iglesia y, sobre todo, la catedral, hoy tristemente desvirtuada, además de saborear su gastronomía. Sin embargo, hay turistas que podrían ser atraídos, solos o en grupos, guiados o no, si existiera una ruta con horarios de apertura conocidos, planos claros y fáciles de interpretar, folletos explicativos de los monumentos, carteles indicadores de la ruta y letrero en cada monumento, lo mínimo, y con algún dato, lo deseable.

Muchos estarían interesados solamente en los monumentos más singulares, pero bastantes desearían contemplar toda la ruta, o gran parte de ella, durante todo el año, sin estacionalidad y sin costosos montajes temporales que tanto perturban la visión de los monumentos. Los visitantes más numerosos serían las asociaciones, los jubilados, los grupos o personas que buscan excursiones con contenido cultural, o asunto no vulgar para dar razón a su viaje, como se ha comprobado con las recientes exposiciones conmemorativas, temáticas, Edades del Hombre, etc. También habría estudiantes de historia, arte y arquitectura, asociaciones en defensa del patrimonio histórico artístico, asociaciones artísticas y culturales y personas amantes del arte que querrían profundizar en el conocimiento de todos los monumentos de la ruta, posiblemente, durante más de un día.

Sería necesario alcanzar acuerdos con la Iglesia, propietaria de casi todos los monumentos para establecer horarios de visita que no entorpecieran el uso litúrgico de los templos, poner vigilancia, regular las entradas, compensar gastos y otras cuestiones que las autoridades con sus asesores saben y pueden resolver.
Un desglose de esta ruta generosa, sería la ruta teresiana carmelitana comenzando en el lugar donde nació Santa Teresa, hoy convento de La Santa, siguiendo donde entró en religión, convento de La Encarnación, y terminando donde fundó su primer carmelo reformado, convento de San José. Cada uno de estos hitos, tiene una esplendida iglesia barrocads de tres tendencias diferentes, sus reliquias, sus museos y sus recuerdos históricos, ampliables a los lugares teresianos como el Convento de Gracia, los Cuatro Postes y otros.

Resulta oportuna la estrofa de un poeta desconocido, dedicada a Castilla

Castilla,
Castilla callada:
recuerda tu historia,
renueva tu gloria

Ciudadanos por el Patrimonio de Ávila