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Concejalía de Patrimonio > Propuesta de la Asociación
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PROPUESTA DIRIGIDA A LA CONCEJALÍA DE PATRIMONIO HISTÓRICO DEL AYUNTAMIENTO DE LEÓN.

Ciudadan@s por la Defensa del Patrimonio de la Ciudad de León.

“La noción de monumento histórico comprende la creación arquitectónica aislada así como el conjunto urbano o rural que da testimonio de una civilización particular, de una evolución significativa, o de un acontecimiento histórico. Se refiere no sólo a las grandes creaciones sino también a las obras modestas que han adquirido con el tiempo una significación cultural.” (1964-Carta de Venecia-ICOMOS)

INTRODUCCIÓN: SITUACIÓN ACTUAL.

Los Conjuntos Históricos constituyen el mayor valor patrimonial de las ciudades, el cuidado y la conservación de esta riqueza del pasado es garantía de prosperidad futura. La calidad urbana del casco antiguo diferencia a cada ciudad y la representa en su totalidad y ningún proyecto de nueva factura, por ambicioso que sea, puede reemplazar esta centralidad insustituible.

La ciudad histórica de León, maltratada durante estas dos últimas legislaturas por los proyectos urbanísticos liderados por el PP, se encuentra en estos momentos en una situación extremadamente delicada: La abundancia de fondos europeos y las inversiones públicas en general, que deberían haber servido para la rehabilitación, se han dilapidado en la ejecución de obras faraónicas, innecesarias en gran medida y sumamente agresivas (Parking Plaza Mayor, sistema neumático de recogida de residuos,...); repavimentaciones incongruentes de pésima factura que hay que rehacer constantemente, (C/ Ancha); peatonalizaciónes drásticas impuestas sin consenso previo con introducción de mobiliario urbano antiestético y profusión de bolardos; invasión de esculturas inadecuadas ya sean vanguardistas, castizas o simplemente horteras (Torres de Omaña, San Isidoro, Plaza de Regla,...); supresión de árboles y jardines (Sto. Martino, Plaza de Regla, etc.), acondicionamiento de edificios con dinero público que acaban sirviendo a negocios privados (Jabalquinto),... Y mientras tanto asistimos al abandono y la desaparición galopante del caserío tradicional: En el mejor de los casos se practica un fachadismo acartonado que conlleva el vaciado brutal de casas antiguas cuyo carácter se falsea ; otros edificios de gran interés, incluso monumentos se arruinan paulatinamente o se convierten en material de derribo para favorecer el lucro de empresas constructoras (Don Gutierre, Plaza del Grano), al tiempo que se levantan nuevos inmuebles sin respetar alineaciones, alturas ni volúmenes, excavando el subsuelo con garajes subterráneos -sin que sepamos el resultado de las preceptivas catas arqueológicas-, alterando vistas y degradando de modo irreversible el paisaje urbano. En suma, estandarización urbanística, y empobrecimiento del patrimonio colectivo.

Hay que destacar un factor adicional: el Ayuntamiento consiente la apertura incesante de locales de ocio nocturno, cada vez más ruidosos. La pérdida de habitabilidad y calidad medioambiental de viviendas y espacios públicos favorece tanto la expulsión de la población residente como la desaparición de la actividad comercial Se desprecia el derecho al descanso y a la tranquilidad de los vecinos y se ignora el principio fundamental de la conservación del patrimonio edificado según el cual sin los habitantes de los Conjuntos Históricos su conservación resulta imposible.

Todo ello conculcando la legalidad vigente para ejecutar una política de hechos consumados carente de ética y moralidad, posible en una sociedad como la leonesa, acostumbrada a aceptar pasivamente cuanto ocurre, incapaz de ejercer ningún control democrático debido a la inaccesibilidad y la falta de transparencia informativa practicadas por las Administraciones públicas a fin de eludir el debate y la crítica.

Ante este cúmulo de atropellos al legado cultural de la ciudad y a los derechos individuales y colectivos, sólo cabe un cambio radical en la política de conservación del Patrimonio cultural de la ciudad y para liderar este cambio la Concejalía de Patrimonio necesita desarrollar su cometido en unas condiciones generales favorables que debe propiciar el Ayuntamiento y que nosotros concretamos en el siguiente título.

CONDICIONES GENERALES:

1.Voluntad de servicio público y compromiso político.

Condiciones obviamente imprescindibles en la tarea continua de conservar el patrimonio edificado, arqueológico y natural de la ciudad, y revitalizar el carácter residencial y el tejido comercial de su Conjunto Histórico.

Esta tarea ha de ser permanente en el tiempo y como cualquiera de los grandes temas de interés general, llevarse a la práctica aplicando criterios de cooperación, entre las distintas Concejalías implicadas, y transversalidad. Es especialmente importante la acción coordinada con la Concejalía de Urbanismo, que ha venido acaparando todas las competencias sobre el patrimonio edificado.

Conocemos experiencias de otras ciudades y sabemos que los mejores resultados se consiguen allí donde se han puesto en marcha Consorcios entre las tres Administraciones: Local, Autonómica y Estatal.

2. Cartas y Resoluciones Internacionales de la UNESCO (ICOMOS) y del Consejo de Europa.

Creemos necesario que no sólo la Concejalía de Patrimonio sino el equipo de gobierno en su totalidad asuma la Metodología de la Conservación de las Cartas y Resoluciones Internacionales de la UNESCO (ICOMOS) y del Consejo de Europa.

La Carta de Venecia (1964) tiene plena vigencia hoy día y los decálogos y manifiestos posteriores son matizaciones sobres su texto.

Particular interés y respeto merece la Carta de Amsterdam (1975), que define la “Conservación Integrada” y sus principios, fundamentando una visión de la recuperación de los Conjuntos Históricos tanto física como humana, identificando por vez primera la conservación arquitectónica y urbanística del patrimonio edificado con la conservación de todos los aspectos de la vitalidad urbana.

Otro valor enormemente positivo de esta Carta es que establece un nuevo concepto de universalidad del patrimonio europeo, como propiedad de todos los estados; algo que con harta frecuencia olvidan los políticos y responsables de la iglesia, que siguen valorándolo con miras restrictivas y utilizándolo muchas veces con fines partidistas.

3. Sensibilización ciudadana.

El urbanismo agresivo y las obras llevadas a cabo en los últimos años, la destrucción impune del patrimonio y la política de “todo vale” en la ciudad antigua ha contaminado la opinión de buena parte de la ciudadanía que ha perdido el aprecio, el conocimiento y hasta el respeto por el Casco Histórico de su ciudad. Hay que corregir esta situación: crear y recrear la sensibilidad de la sociedad leonesa mediante campañas informativas y divulgativas que pongan en su justo valor el Conjunto Histórico de León (declarado Monumento en 1931, recinto delimitado por las murallas romana y medieval, que albergó a la practica totalidad de los leoneses hasta el s. XX ). Hay que enseñar a apreciar el Monumento Débil, el más amenazado precisamente por la falta de reconocimiento de la inmensa mayoría, es el caserío, los jardines, las huertas los espacios libres, así como las vistas. Son elementos constituyentes de la estructura física que conforma el paisaje urbano de nuestros Conjuntos, y los que diferencian y caracterizan a cada uno de ellos, por consiguiente merecen igual nivel de conservación, mantenimiento y respeto que el Monumento por antonomasia.

Un claro ejemplo del olvido institucional lo encontramos en los paneles informativos de la ciudad: incluso los situados en los puntos informativos del Camino de Santiago, solo destacan los monumentos, sin que ningún grafismo ayude a reconocer claramente la trama urbana del Conjunto Histórico.

4. Planeamiento urbanístico

“La conservación de las poblaciones o áreas urbanas históricas solo puede ser eficaz si se integra en una política coherente de desarrollo económico y social, y si es tomada en consideración en el planeamiento urbanístico a todos los niveles” (ICOMOS 1987)

“Los urbanistas deben reconocer que no todos los espacios son equivalentes y que, por tanto, deben tratarse de acuerdo con sus características individuales. El tener en cuenta los valores estéticos y culturales del patrimonio arquitectónico debe conducir a fijar objetivos y normas de planificación específicas para los conjuntos Históricos” (ÁMSTERDAM 1975)

El PGOU que proponía el anterior gobierno municipal ignoraba la existencia del Casco Histórico. Entendemos que esta grave carencia del documento –que nuevamente será sometido a información pública- debe corregirse urgentemente, efectuando un diagnóstico y planteando estrategias para la “Conservación Integrada”.

Ha de ser objetivo prioritario fijar población residente y atraer población nueva, proponiendo medidas para mejorar las condiciones de habitabilidad; desarrollando programas de rehabilitación, que cuenten para su financiación con presupuestos del Plan Estatal de Vivienda, de manera que una parte de la vivienda de promoción pública (vivienda social) proceda de la demanda de rehabilitación de viviendas de la ciudad histórica. Estas viviendas rehabilitadas, promovidas y adjudicadas por la Administración, irán destinadas a familias residentes en el Casco Histórico, -con graves deficiencias en las casas que ocupan – y a viviendas de alquiler para jóvenes que no pueden acceder al mercado de la vivienda libre.

El Planeamiento de Especial Protección data de 1993, aunque estamos convencidos de la necesidad de su revisión, hay que decir que su mayor defecto es que nunca se ha aplicado, ni en su letra ni en su espíritu, siendo transgredido y conculcado sistemáticamente desde 1995.

Temas transcendentes para el Casco Histórico y para el Conjunto de la Ciudad, cual es la “movilidad urbana”, tenían un tratamiento, a nuestro entender mucho más correcto y en sintonía con la idea actual de “calmar el tráfico”, en el olvidado Plan Especial que evitaba convertir el Casco Histórico en una isla de exclusión, tal y como ha ocurrido, con el consiguiente debilitamiento de su actividad comercial y empeoramiento de la movilidad urbana y la calidad del aire en el núcleo urbano. Proponemos retomar la propuesta del planeamiento vigente, primando el uso peatonal de la ciudad antigua, pero haciéndola más permeable al uso del vehículo privado y al transporte público, restableciendo una jerarquía de viales semejante a la prevista (viales peatonales, de transito segregado y de coexistencia)

Creemos conveniente la ampliación del catálogo de bienes protegidos incluyendo además de edificios, elementos arquitectónicos valiosos.

Sería deseable a fin de que el Planeamiento de Especial Protección tuviera una aplicación real, desarrollar Ordenanzas específicas: - Para la rehabilitación de viviendas; Para la conservación y protección de edificios catalogados; - Para la construcción de edificios de nueva planta; etc.

Más urgente, diríamos que apremiante, resulta la redacción de un Plan Especial u Ordenanza de Regulación de Usos en el Casco Histórico que prohíba taxativamente las actividades ruidosas asociadas al ocio nocturno, que nunca se debieron permitir: discotecas, disco-bares y en general actividades hosteleras con equipo de sonido.

En cualquier caso habría que actuar de inmediato:

a) Realizando una inspección pormenorizada de todos los establecimientos hosteleros para corregir situaciones de ilegalidad y estableciendo plazos para adaptar los locales a las exigencias marcadas por la reciente “Ordenanza Municipal de Medio Ambiente contra la Emisión de Ruidos y Vibraciones”

b) Admitiendo la Declaración de Zona Acústicamente Saturada, según petición formulada al Ayuntamiento en reiteradas ocasiones por la Asociación de Vecinos “León Típico”

c) Rehabilitando y dignificando cuanto antes el Mercado Municipal de Abastos del Conde Luna, para impulsar la actividad comercial y crear nuevas expectativas de negocio que den alternativas a la hostelería, en los locales vacíos.

5.Vigilancia y Cumplimiento estricto de la Ley.

De nada sirve lo expuesto, si falla la voluntad política de cumplir y hacer cumplir estrictamente la normativa urbanística y las leyes de protección del patrimonio, ejerciendo la vigilancia y el autocontrol.

Tenemos instrumentos legales para proteger y conservar el patrimonio. Cumplir la Ley es el primer paso para cambiar las cosas y puede hacerse sin grandes presupuestos; sabemos por experiencia que la abundancia económica puede ser mucho peor que la penuria para la conservación del patrimonio cultural y natural de nuestra ciudad.

6.Participación Ciudadana.

“De la pertenencia colectiva del Patrimonio Cultural, tanto de la sociedad actual como de las generaciones futuras, surge la necesidad imperiosa de participación directa de la sociedad en su defensa y gestión”.

La máxima autoridad municipal ha prometido “Participación”, nosotros sabemos que es indispensable e inherente para el éxito de la “Conservación Integrada” y que aleja los peligros que amenazan el patrimonio: la ignorancia, la obsolescencia, el deterioro de todo tipo, la negligencia, la planificación urbanística y la tecnológica mal aplicadas, la restauración imprudente y sobre todo la especulación inmobiliaria.

La información pública continua a lo largo de todo el proceso de estudio y ejecución de las obras, así como la divulgación de los ejemplos y criterios adoptados en las restauraciones, es una herramienta fundamental en el seguimiento y control democrático del patrimonio colectivo.

Esperamos que la Concejalía de Patrimonio mantenga reuniones y consultas periódicas con las distintas Asociaciones Culturales y de Protección del Patrimonio, así como con las asociaciones vecinales y gremiales del Casco Histórico.

Hay que desterrar la política de hechos consumados que ha mantenido estos años a los ciudadanos en una indefensión indignante.

BREVE APUNTE SOBRE EL CONTENIDO Y FUNCIONAMIENTO DE LA CONCEJALIA DE PATRIMONIO.

Es obvio que para resultar operativa la Concejalía habrá de contar con recursos humanos, técnicos y presupuestarios.

Deberá tener la capacidad administrativa suficiente para gestionar los Planes de Especial Protección del Casco Antiguo y por tanto supervisar la concesión de licencias de Obra y Actividad en la Ciudad Histórica.

Reunir un equipo pluridisciplinar (Arquitectura, Historia, Arqueología, Historia del Arte, Gestión del Patrimonio, Sociología, etc.) tanto más eficaz cuanto más diversificado. El ideal sería que este equipo de trabajo estuviera liderado por una persona con estudios y experiencia acreditada en la restauración del Patrimonio

La creación de una Oficina de Rehabilitación es una experiencia que se ha demostrado eficaz en diversas ciudades donde se han acometido rigurosamente la conservación y revitalización de los Conjuntos Históricos. (Santiago de Compostela, Gerona, Vitoria, etc.) Su cometido sería el asesoramiento a los interesados y la redacción de proyectos, toda vez que el Ayuntamiento pusiera en marcha planes de fomento y ayuda a la rehabilitación de viviendas y locales comerciales en el casco Histórico, mediante créditos blandos e incentivos fiscales. (Los proyectos de restauración de Monumentos, deberían elegirse por concursos, restringidos a arquitectos que acrediten conocimientos y experiencia en restauración)

Para la ejecución de obras sería conveniente recuperar la colaboración de la Escuela Municipal de Oficios que fue en su día Escuela Taller de Restauración del Casco Histórico. Las Brigadas Municipales del Casco Histórico en colaboración con la Escuela Taller deberían recibir formación adecuada y permanente según los trabajos encomendados.

También sería interesente promover una red de empresas privadas locales que se fueran especializando en obras de conservación y restauración. (El Patrimonio como yacimiento de empleo y motor de otras actividades económicas además de las hosteleras).

ALGUNAS ACTUACIONES CONCRETAS DESEABLES:

- Realizar un Plan de obras Imprescindibles en Monumentos y edificios catalogados con el fin de detener temporalmente su destrucción, hasta el momento que se pueda proceder económicamente a la restauración, (con poco presupuesto se evita la destrucción progresiva, a la vez que se hace una inversión rentable pues los daños a reparar serán mucho menores a la hora de su restauración definitiva)

- Asegurar la protección y puesta en valor de los hallazgos arqueológicos en general (y de la Legio VI en especial, teniendo en cuenta que estos restos cambian la forma de entender la historia de la ciudad y no se ha difundido suficientemente su importancia.)

- Establecer convenios con los propietarios de edificios catalogados y monumentos para abrirlos al disfrute de los ciudadanos ( P.e. Iglesia Palat del Rey, Casa Botines, etc.)

- Realizar un nuevo plan de choque en edificios de viviendas para reparar fachadas y cubiertas en colaboración con la Escuela Taller ( Ya se intentó en 1992 aprox.)

5 julio 2003