| El PSOE denuncia que San Miguel de Escalada está «en estado lamentable»
El procurador Ignacio Robles y el presidente de ProMonumenta, Agustín Suárez, pidieron «intervenciones urgentes»
En el edificio, Monumento Nacional desde 1885, han aparecido numerosas grietas
Diario de León, 26 – VIII - 2003
Todos los libros de Historia del Arte hablan de él. Es una de las principales joyas del mozárabe, ese estilo cuajado de influencias arábigas que los cristianos de la España musulmana trajeron a los reinos del Norte durante la más temprana Edad Media. Profesores, alumnos, viajeros y estudiosos del arte en general, esto es, un turismo de alto nivel intelectual, se acercan todos los años a San Miguel de Escalada para admirar el limpio paisaje que forman sus series de columnas y la elegancia de sus arcos de herradura, así como la torre románica o el polícromo artesonado. Sin embargo, y a juicio de la agrupación local del PSOE leonés y de la asociación
ProMonumenta, la situación que atraviesa este Monumento Nacional dista mucho de ser la ideal, incluso después de la rehabilitación a la que lo ha sometido el gobierno autonómico. Ayer, el presidente de ProMonumenta, Agustín Suárez, calificaba de «tremendamente lamentable y muy preocupante la situación en la que se encuentra San Miguel de Escalada». Suárez recordó que el monasterio «es uno de los monumentos más conocidos de León» y «muy apreciado, sobre todo en las culturas centroeuropeas». A su juicio, las virtudes de este edificio son conocidas por todos, «menos por quien tienen que conocerlas, la Junta de Castilla y León, a quien siempre parece que se le olvida lo del final, siempre se queda en Junta de Castilla , parece que León no existe».
Agustín Suárez relató que fue en el mes de mayo cuando, tras una ronda de contactos con los diferentes partidos políticos de la que sólo con el Partido Socialista lograron sintonía, la asociación acompañó al procurador en Cortes Ignacio Robles al monasterio con el fin de comprobar su estado. Según Suárez, la sorpresa no fue «precisamente grata». Tras esta visita, establecieron contactos con la Junta para indicarles y sugerirles actuaciones, aunque todo fue en vano. El presidente de ProMonumenta denunció que la Junta ha estado reparando la torre y la parte románica del edificio y que, sin embargo, «la parte más conocida, la parte mozárabe, no se ha arreglado en absoluto».
Por su parte, Ignacio Robles, expresó el «triple sentimiento de preocupación» -como «ciudadano», como «leonés» y como «docente», dijo- que le causó la visita a San Miguel. El procurador socialista mostró tres libros de texto en los que los alumnos leoneses estudiarán, este año, el valor de este monumento, y advirtió de que, «posiblemente, si la Junta no actúa de manera rápida», muchas partes del edificio ya no serán, nunca más, como describen los manuales. A continuación, Robles, que pertenece a la Comisión de Cultura de las Cortes y a la Ejecutiva Regional del partido, donde es responsable del área de Educación y Cultura, se encargó de desgranar una serie deficiencias halladas en el templo, de las que dijo «son sólo una pequeña parte de cómo está su situación».
La enumeración de estos problemas estuvo ilustrada con sus correspondientes fotografías, de las que Robles aclaró que habían sido tomadas «en los meses de mayo y agosto, con una diferencia entre algunas de tan sólo ocho días». A su juicio, las lluvias caídas a principios de este mes han influido además de manera muy negativa en la estructura del monumento.
Impresión desfavorable
Ignacio Robles explicó que lo primero que ve el visitante cuando llega al lugar es una valla que impide el acceso «a la parte románica y a una parte importante del pórtico mozárabe», así como un gran montón de escombros abandonados en ese mismo lugar, algo que produce una impresión muy desfavorable en los visitantes cuyo número aumenta de forma muy considerable «en estos meses de verano». También recordó que las imágenes fueron tomadas después de una facendera (trabajo comunal leonés) que la asociación ProMonumenta llevó a cabo en toda la zona, liberándola de la vegetación que campaba a sus anchas en las cercanías de paredes y muros; impidiendo el aparcamiento de vehículos. «Además, el monumento sólo se puede visitar de día, porque no tiene ni luz ni agua», denunció Robles. «Lo que sí se ve desde todos los sitios es la pancarta de la Junta de Castilla y León, donde se dice Consejería de Eduación y Cultura», pero donde han escrito, incorrectamente, San Miguel de la Escalada, «tachado a mano el la desde hace tan sólo unos días».
Para acabar con la negativa impresión que causa en el visitante el estado del monumento, en la reunión de ayer se puso de manifiesto cómo la zona carece de baños y de cualquier lugar que dispense una mínima atención al visitante, sin contar carencias que podrían servir de ayuda económica, como la venta de postales o libros de arte. |