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Central eléctrica |
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Reportaje explicativo: aquí Ecologistas en AcciÓn solicita a la ComisiÓn de Patrimonio que declare caducado el expediente de autorizaciÓn de la Central HidroelÉctrica junto al Puente Romano 6 - VII - 2005 Consultado en dependencias de la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural el expediente sobre la Central Hidroeléctrica del Arrabal, que se proyecta construir junto al Puente Romano de Salamanca y en el que Ecologistas en Acción es parte interesada, se ha podido comprobar que con fecha 21 de abril el promotor de dicha instalación (Jaime González Lucas, en representación de GRUPOSA, empresa editora del diario La Gaceta ) se dirigió a la Ponencia Técnica de la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural solicitando que se retirase su proyecto de la consideración de la citada Ponencia, que celebraba sesión ese mismo día, puesto que "se están realizando modificaciones en el proyecto" . La Ponencia acordó su retirada del orden del día accediendo a la petición, lo cual no deja de ser extraño en un procedimiento de esta naturaleza y siembra la duda sobre si el promotor temía que la Ponencia fuese a emitir informe negativo (quizá por disponer de información privilegiada) y por ello prefirió su retirada a lo que accedió la Ponencia sin mayor dificultad en un claro gesto de favoritismo. Por todo ello, Ecologistas en Acción ha solicitado al presidente de la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural que, dado que el propio promotor anuncia que se prevé introducir cambios significativos en el proyecto de central hidroeléctrica, ante los informes técnicos negativos que se han emitido, se ha de declarar el procedimiento caducado y se debe reiniciar el expediente en relación con el nuevo proyecto que se ha de someter nuevamente a información pública, pues si no se estaría hurtando el derecho de la ciudadanía a conocer el nuevo proyecto y a manifestar sus opiniones sobre los cambios que, al parecer, serán sustanciales, por lo que habría que redactar nuevo Estudio de Impacto Ambiental y evacuar informes técnicos, pues de otra forma se estaría ante un fraude de ley que no dudaremos en denunciar por todas las vías. Paralizan el proyecto de la central hidroelÉctrica El Adelanto, 28 – I - 2005 La Comisión Territorial de Patrimonio de la Junta aún no ha concedido el permiso a la empresa Gruposa para construir una central hidroeléctrica en la aceña del Arrabal, junto al Puente Romano. Los miembros de la comisión emitieron una ponencia en la que tres de ellos, uno Francisco Morales, recién dimitido concejal de Patrimonio del Ayuntamiento de Salamanca, denegaron el proyecto "por considerar que uno de los valores que enriquecen el casco histórico de la ciudad es precisamente su hermoso diálogo con el río Tormes, en cuyas aguas se refleja. Por lo cual, las orillas del mismo deberían preservarse lo más originales y limpias que se pudieran con las únicas actuaciones de tipo natural que permitan el disfrute del bien por parte de todos los ciudadanos". Ayer, la comisión solicitó informes técnicos para aclarar aspectos como los expuestos por Ecologistas en Acción referentes a la imposibilidad de llevar a cabo estas acciones ya que se prohíbe en el plan de Urbanismo o a la incompatibilidad de la construcción con la vegetación existente en la zona.
EL EX CONCEJAL FRANCISCO MORALES INFORMÓ DESFAVORABLEMENTE SOBRE EL PROYECTO DE CONTRUCCIÓN DE LA CENTRAL HIDROELECTRICA QUE GRUPOSA PREVE CONSTRUIR JUNTO AL UENTE ROMANO. Así en la reunión de la Ponencia Técnica de la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural, celebrada en los días previos a la presentación de la dimisión de su cargo como Concejal de Patrimonio, y una vez deliberado el asunto por los miembros de la Ponencia Técnica, Don Francisco Morales, Don Agustín de Vicente,, Don Gonzalo Martínez Bueno y Don José Manuel Gozalo Cerezo, propusieron informar desfavorablemente el Estudio de Impacto Ambiental del citado proyecto con el siguiente argumento: “que uno de los valores que enriquecen el Casco Histórico de la ciudad es precisamente su hermoso diálogo con el río Tormes, en cuyas aguas se reflejan. Razón por la cual, las orillas del mismo deberían preservarse lo más originales y limpias que se pudieran con las únicas actuaciones de tipo "natural” -jardines, pasos, sendas y otros que permitieran un mayor disfrute del bien por parte de todos los ciudadanos. La Aceña, por tanto, debería respetarse y mantenerse tal y como la hemos heredado”. Además añaden que, “haciendo consideración aparte del hecho de estar incluida en la zona de protección de la Calzada Romana, una zona de protección desaparecida y muy peormente tratada, en este caso concreto, en gran parte de su recorrido por la provincia y en el término municipal de Salamanca”. Favorablemente, dentro de la misma Ponencia Técnica informa, con una serie de prescripciones, Don Nicolás Benet. Como representante del Ayuntamiento ante mencionada Comisión Territorial de Patrimonio estuvo presente el Concejal La continuación de los trámites administrativos significa que lejos de renunciar a la construcción de esta central hidroeléctrica debido al impacto severo sobre uno de los monumentos más simbólicos de nuestra ciudad, además del impacto ambiental sobre el río Tormes, GRUPOSA prosigue con el empecinamiento en el proyecto de construcción de la central hidroeléctrica. La organización ecologista recuerda que el anuncio por el que sometía a información pública la solicitud de autorización de aprovechamiento de aguas, la declaración de utilidad pública y el Estudio de Impacto de Ambiental de una nueva central hidroeléctrica promovida por la empresa GRUPOSA (editora del periódico La Gaceta) en el cauce del río Tormes en término de Salamanca en la conocida Aceña del Arrabal, que cruza el río entre la antigua fábrica de Harinas El Sur (hoy Casino del Tormes) y un molino derruido en la margen izquierda, en las proximidades de la Iglesia de la Santísima Trinidad del Arrabal, donde se ubicaría la turbina y el edificio de la central, se publicó en el Boletín Oficial de la Provincia de Salamanca del pasado 9 de enero de 2004. Las instalaciones se localizarían en el entorno de protección del Puente Romano, declarado Bien de Interés Cultural con categoría de monumento. Dicho entorno está delimitado mediante Decreto 67/1998 de 26 de marzo de la Consejería de Cultura de la Junta de Castilla y León (BOCyL 1 de abril de 1998) por lo que era preceptiva la presentación de dicho proyecto ante la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural. Ecologistas en Acción tras analizar el proyecto que se publicó en el B.O.P. del 9 de enero y los posibles impactos que se mencionan, con las medidas correctoras propuestas, concluyó que la repercusión sobre el propio río, por un lado -en especial en su ribera y en su imagen, al ser el espacio natural más importante para la ciudad de Salamanca y su patrimonio-, y la falta de idoneidad en estos momentos, por otro, acompañada de la rentabilidad mínima que supondría una explotación privada para el salmantino de a pie, rechazó su puesta en marcha. Entre estos impactos destaca la alteración del caudal del río Tormes, la eliminación de la vegetación y repercusión en la fauna y la perturbación gravísima del paisaje de la zona afectada. El interés por intervenir en esta zona debería encaminarse a diseñar un plan de ordenación que hiciera del río una parte más de Salamanca y así concebirse como patrimonio escénico, integrándolo para su disfrute y para el mantenimiento saludable de sus características. Ecologistas en Acción apelará a todas las Administraciones implicadas en la toma de decisiones en relación con este lamentable proyecto para que adopten las medidas necesarias para que evitar esta instalación en ese lugar LA COMISIÓN TERRITORIAL DE PATRIMONIO CULTURAL RECONOCE A ECOLOGISTAS EN ACCIÓN COMO PARTE INTERESADA EN EL PROYECTO DE CONTRUCCIÓN DE LA CENTRAL HIDROELECTRICA QUE GRUPOSA PREVE CONSTRUIR JUNTO AL PUENTE ROMANO. Ecologistas en Acción reitera la petición de dimisión del concejal de Medio Ambiente Más pendiente de defender los intereses de GRUPOSA que los generales de la ciudad Patrimonio desconoce la minicentral del Tormes El Adelanto, 10 – V - 2004 Críticas por la central eléctrica del Arrabal El Adelanto, 12 – II - 2004 El Boletín Oficial de la Provincia de Salamanca del pasado 9 de enero publica un anuncio de la Confederación Hidrográfica del Duero por el que somete a información pública por espacio de un mes la solicitud de autorización de aprovechamiento de aguas, la declaración de utilidad pública y el Estudio de Impacto de Ambiental de una nueva central hidroeléctrica promovida por la empresa GRUPOSA en el cauce del río Tormes en término de Salamanca en la conocida Aceña del Arrabal, que cruza el río entre la antigua fábrica de Harinas El Sur y un molino derruido en la margen izquierda, en las proximidades de la Iglesia de la Santísima Trinidad del Arrabal, donde se ubicaría la turbina y el edificio de la central. Las instalaciones se localizan en el entorno de protección del Puente Romano, declarado Bien de Interés Cultural con categoría de monumento. Dicho entorno está delimitado mediante Decreto 67/1998 de 26 de marzo de la Consejería de Cultura de la Junta de Castilla y León (BOCyL 1 de abril de 1998). Esta central hidroeléctrica va a repercutir muy negativamente en una zona de gran calidad paisajística, debido a las dimensiones tanto del canal de descarga como del edificio de hormigón que albergará la turbina. La imagen de la ribera del río se va a ver brutalmente transformada y degradada, con lo que se afecta al patrimonio de la ciudad. El ruido que va a generar la central hidroeléctrica también va a incidir negativamente en la calidad de la zona, causando molestias a los viandantes y turistas. La producción prevista en ningún momento es imprescindible para cubrir necesidades imperiosas (que no existen en una provincia excedentaria como Salamanca) y no justifica el impacto negativo y las alteraciones de la ribera del Tormes. Argumentar que en esta época estamos asistiendo a un gran consumo de energía para justificar la construcción de la central hidroeléctrica no tiene ninguna consistencia, ni por la modesta capacidad de la central ni por la producción ya existente en la provincia. Por estos motivos, la Asociación “Ciudadanos por la Defensa del Patrimonio” solicita que no se autorice la construcción de la citada central hidroeléctrica promovida por GRUPOSA. La construcción de una central hidroeléctrica tendrá «severas» consecuencias para el Tormes Estará en el entorno protegido del Puente Romano, declarado BIC con categoría de monumento Tribuna, 26 – I - 2004 La construcción de una central hidroeléctrica en el Tormes, junto al Puente Romano, no ha estado exenta de críticas desde que años atrás comenzara a fraguarse esta iniciativa. Con la publicación en el Boletín Oficial de la Provincia –con fecha de 9 de enero de 2004– del anuncio de la Confederación Hidrográfica del Duero por el que se somete a información pública, durante el plazo de un mes, la solicitud de autorización de aprovechamiento de aguas, la declaración de utilidad pública y el Estudio de Impacto Ambiental, vuelven a saltar a la palestra las voces contrarias a su ejecución. Promovida por la empresa Gruposa (Grupo Promotor Salmantino, S.A.), la central hidroeléctrica se levantaría en la margen izquierda del río Tormes, entre el Puente Romano y el puente Enrique Estevan, donde existe un antiguo molino (proximidades iglesia de la Santísima Trinidad, zona en la que se instalaría la turbina y el edificio de la central) a pie de un pequeño azud, actualmente en desuso. Es decir, en la antigua Aceña del Arrabal. Precisamente, su localización es el primer escollo con el que se topa este proyecto. Según el Decreto 67/1998, de 26 de marzo, de la Consejería de Cultura de la Junta de Castilla y León (Bocyl 1 de abril de 1998), se levantaría en el entorno de protección del Puente Romano, declarado Bien de Interés Cultural con categoría de monumento. Entorno de protección delimitado al norte por los ejes del paseo de San Gregorio y paseo del Rector Esperabé, desde el eje del puente Sánchez Fabrés hasta la calle San Nicolás; al este con el eje de esta última calle, río y salto de agua; al sur con el eje de la antigua CN-501 y de la CN-620, desde la iglesia de la Santísima Trinidad hasta el eje del puente Sánchez Fabrés; y al oeste, desde Sánchez Fabrés al eje de la 630 al del paseo San Gregorio. Este hecho obliga a tener muy en cuenta los impactos ambientales de la ejecución del proyecto –visual y paisajístico de las nuevas instalaciones, el relativo a la alteración del caudal y el relativo a la flora y fauna del ecosistema afectado, todos ellos calificados de «severos» en la memoria-resumen del impacto ambiental de la central presentada por el promotor en 2001–, y los derivados de la fase de construcción –principalmente ruido, polvo y tránsito de maquinaria– y de su posterior explotación. Aunque la memoria-resumen anteriormente aludida señala que la construcción «sólo será visible desde las zonas menos turísticas. (...) Desde la zona del Puente Romano, que es la que tiene un valor paisajístico más alto, la nueva construcción apenas es visible, mientras que desde la zona del puente Enrique Estevan se verá mucho», también reconoce, entre otros factores analizados, que disminuirá la calidad del aire (durante las obras), incrementará el nivel de ruidos, variará la calidad del agua y la alteración del caudal del río –«esta alteración provocará un cambio de la dinámica del río y por tanto de todos los componentes del sistema. En estas condiciones se puede provocar una situación de desequilibrio que puede afectar a poblaciones acuáticas», recoge la memoria anteriormente mencionada–. Además, las obras de desbroce, despeje y limpieza de la zona y el movimiento de tierras provocarán molestias a la fauna y destrucción del biotopo, la parte más frágil del ecosistema. |
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