Jardines, parques y huertas
En la misma línea que el apartado anterior, consideramos que ciertos parques, jardines y huertas de la ciudad forman parte de su historia y necesitan de protección al igual que ocurre con los monumentos declarados.
El Campo de San Francisco, La Alamedilla, las riberas del río situadas entre puentes, la plaza de Anaya, etc. son parte de la memoria de Salamanca y merecen pasar a la posteridad manteniendo su aspecto.
Lo mismo ocurre con los huertos de los conventos, que, aunque de titularidad privada, forman parte de esa red de zonas verdes y espacios libres que conforman la esencia del casco antiguo.
Solicitamos que el nuevo PGOU limite las obras autorizadas en todas estas zonas verdes, fundamentalmente en las huertas de los conventos, objeto de especulación habitual, por los grandes beneficios económicos que proporcionan.