Situado entre el huerto de Calixto y Melibea y la iglesia de San Cebrián, fue fundada en 1662 como seminario para huérfanos pobres de solemnidad por el catedrático y regidor de Salamanca don Antonio de Vargas y Carvajal. En 1791 sufrió un incendio y el año siguiente fue reconstruido.
El proyecto corresponde al jesuita Pedro Mato, es un edifico de dos plantas en ladrillo. La fachada remata al edificio con una espadaña de ladrillo, en el tejado.
Las ventanas del piso superior son arcos de medio punto con grandes dovelas, la central lleva una reja que la cubre en su totalidad. En el piso inferior destacan las dovelas almohadilladas en el arco semicircular de la puerta de entrada, a la derecha una ventana adintelada, encima una inscripción y un escudo y a la izquierda una pequeña puerta.
La iglesia tiene bóveda de arco, el retablo es de 1669 y un sepulcro con figura orante del fundador.