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el Botánico > texto de referencia |
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Año 1998 d. de C., solar del antiguo Colegio Trilingüe, en pleno casco histórico de Salamanca, entre las Catedrales y el Patio de Escuelas, en una extensión de 400 m2, y en un excepcional estado de conservación, se encontró un espacio urbano de época romana en torno a una calle empedrada. Incluía un acueducto de agua limpia, viviendas de varias estancias (construidas con zócalo de mampostería, paramentos de adobe y decoración de estuco) de los siglos I al V de nuestra era. Asentado sobre un poblado celtíbero, era la única muestra de urbanismo romano en la ciudad. De lo que se hizo con todo aquello poco se sabe, bien fue sepultado bajo el hormigón, bien fue desmontado y llevado a algún almacén. Ahora allí hay una biblioteca universitaria y ni rastro de los restos. A finales de 2001, a unos cien metros del ex Colegio Trilingüe, se excavó el solar de las pistas de atletismo “El Botánico”. Los restos son un área grandísima que ocupa las antiguas pistas, la calle-parque de Balmes, la facultad de Ciencias e incluso el Palacio de Congresos. Allí estuvieron el Colegio Mayor de Cuenca, la iglesia de San Bartolomé, el Colegio de la Magdalena, el Colegio Mayor de Oviedo, el Convento de San Cayetano, el Colegio del Rey y la iglesia de San Juan Evangelista. En la pequeña parte que ocupaban las pistas han aparecido restos de indudable valor. En 1999 se inauguró en un extremo de las pistas un aparcamiento subterráneo para automóviles, algunos restos encontrados en la construcción fueron malamente incluidos en el parking, desubicados, fuera de contexto, sin que los visitantes sepan de qué se trata. Así Salamanca mutiló unos restos magníficos, la responsable y beneficiada del incalificable acto fue y es la Universidad de Salamanca. Una vez más Salamanca no fue ejemplo de conservación, recuperación y reutilización de su patrimonio. Los restos descubiertos con la reciente excavación son, según se ha filtrado a la prensa, “la muestra más completa del urbanismo fosilizado de la época moderna anterior a la Guerra de la Independencia.” Sería el yacimiento más importante de la ciudad, tras la zona del Cerro de San Vicente. Según los arqueólogos de la Administración regional, éstas son las muestras más completas de la ciudad y abarcarían un período comprendido entre la época celtibérica y los años 70 del siglo pasado. Se incluyen restos de una aljama (sinagoga de judíos), viviendas humildes de la Baja Edad Media y se constata la incidencia de las batallas de la guerra de Independencia entre franceses y portugueses. Parte del convento de San Agustín, que hospedó a Fray Luis de León, en concreto de la iglesia y el segundo claustro, y que permite conocer a su constructor, el maestro Juan de Álava. Y parte del que fuera Colegio Mayor de Cuenca, uno de los cinco que existieron durante la Corona de Castilla. Todos éstos restos aportan datos importantes sobre la historia de la construcción en la ciudad, porque permiten conocer materialmente el saqueo al que fue sometida Salamanca durante los violentos combates de la Guerra de la Independencia. Además, se ha encontrado: objetos típicos de la cultura islámica y mozárabe, suelos enmorrilados en el claustro y el patio, las galerías perimetrales del siglo XVII y un corredor. En el año 2002 la Comisión Territorial de Patrimonio Cultural de Salamanca, pidió a la Universidad más información tanto de los restos arqueológicos como del proyecto de biblioteca para tomar una decisión aún más acertada de cara al futuro de esta gran parte de la historia de nuestra ciudad. A la anterior información se puede añadir que las obras del Colegio de Cuenca se iniciaron en 1526 con Juan de Álava como arquitecto y al que sucedieron Alberto de Churriguera para la escalera y García de Quiñones para la capilla. Con respecto al Convento de San Agustín, en el que fue enterrado Fray Luis de León, éste pasó por las vicisitudes de la Guerra de la Independencia y la desamortización de Mendizabal que lo dejaron reducido a solar. Incluso sirvió de cantera para la construcción de la cárcel vieja. Así pues, con el paso del tiempo, se olvidó el lugar donde estaba enterrado el fraile agustino y por eso el hallazgo del sepulcro, en las ruinas del convento por la Comisión de Monumentos, constituyó todo un acontecimiento para el mundo culto y para los salmantinos. Se honraron los restos mortales y se erigió un monumento en el Patio de Escuelas. Un caso semejante tenemos en la ciudad de Barcelona con las excavaciones en el viejo Mercat del Born para construir una biblioteca se ha descubierto la ciudad que en 1714 Felipe V ordenó arrasar. Calles, casas, utensilios, bombas, escaleras, hornos, lavaderos,... todo estaba tal y como quedó hace casi tres siglos. La Generalitat ha declarado el conjunto como Bien Cultural de Interés Nacional, en la categoría de Lugar Histórico, es decir, el proyecto de la megalómana biblioteca ha sido desestimado y ya están buscando un nuevo emplazamiento. Aquí, en Salamanca, como allí, ante la magnitud de los hallazgos, los planes iniciales debieran modificarse ya que cualquiera que visite estos restos considerará que deben conservarse en su integridad porque lo interesante es la trama urbana, los mismos suelos, y el valor indudable de los edificios (ahora cimientos) que allí estuvieron y su significado para la historia local. La Real Academia la Historia propone estudiar una nueva ubicación, pero "en el caso, ciertamente perjudicial, de que no fuese posible, se debe exigir la interacción de la construcción en el entorno arqueológico y urbanístico de la zona". El informe, además de considerar «ciertamente perjudicial» la construcción de la biblioteca y considerar que la construcción de «grandes edificios y aparcamientos en ciudades con un rico subsuelo arqueológico, lleva aparejada la destrucción de hechos de su patrimonio histórico», concluye que «cualquiera que sea la actuación que se decida» debe buscar la «integración conjunta, real y visual, como partes inseparables del mismo entorno monumental». |
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