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En la ciudad hay una lista de edificios catalogados por el Ayuntamiento en el Plan General pero muchos se caen a pedazos. La Trocha augura que a este paso en cinco años sólo quedará en pie el 10% de todos ellos (http://www.europasur.es)
Algeciras cuenta con un extenso patrimonio arquitectónico que si no se apuesta por mejorarlo está abocado a desaparecer. Por supuesto existen muchas excepciones que forman parte de la herencia de unos ciudadanos que comprueban que hay huellas que nunca deben borrarse.
El Ayuntamiento de Algeciras realizó un catálogo muy completo en el año 2002 en el que se recogen los edificios que deberían permanecer como señas de identidad en la ciudad. Este catálogo comenzó a elaborarse en 1998 con un extenso y laborioso trabajo de campo que dio sus frutos cuatro años más tarde. Entonces gobernaban en el Ayuntamiento el Partido Andalucista y el Partido Popular.
Gracias a este documento y a la colaboración altruista de la Asociación en Defensa del Patrimonio Histórico La Trocha, Europa Sur ha publicado todos los domingos desde hace un año los edificios bajo la denominación "especiales" con todas sus características adornadas eso sí, con la intrahistoria de cada casa, esa que nunca desaparece aunque el inmueble se haya derribado. El repaso al hotel Reina Cristina, a la Casa Consistorial y al mercado Ingeniero Torroja son buenos ejemplos de cómo el paso del tiempo no ha podido con inmuebles que forman parte de la memoria colectiva algecireña. El Patio Custodio o el Patio del Coral también han servido para detallar las raíces de muchos algecireños. Por otro lado, edificios como la Casa Millán o la Suit de las Cortinas han formado parte de un análisis de cómo la protección del patrimonio histórico es una responsabilidad colectiva que no pasa por un buen momento.
En este sentido, el presidente de La Trocha augura que si no hay una hoja de ruta, en cinco años puede quedar en pie solo el 10% de los edificios catalogados que ascienden a 70. "Sería una catástrofe", alerta Manuel Correro que valora que el alcalde de Algeciras, José Ignacio Landaluce, dio un gran paso creando la Concejalía de Patrimonio Histórico "pero que si no se pone en marcha va a quedar en agua de borrajas".
Correro va más allá incluso: "Ha pasado un cuarto de mandato y dodavía no se ha dotado a la delegación de los elementos necesarios que además no deben suponer coste alguno". Para La Trocha, la clave está en poner en marcha usando los recursos de otras delegaciones la consecución de unos objetivos. "La Comisión de Patrimonio no debe estar para ver si este edificio se ha caído o no sino para ver qué quiere hacer para que estas cosas no vuelvan a suceder", subraya un convencido de que resulta indispensable actualizar el catálogo patrimonial del año 2002, "que está desfasado en muchos aspectos", señala. Correro defiende así que la catalogación mantiene inmóvil el patrimonio inmobiliario de Algeciras de forma injustificada. "Hay casas que ya están en ruina y no tiene razón de ser que sigan estando en el catálogo. Los propietarios no pueden hacer frente a la carga del inmueble que pasa por ponerlo en valor", argumentó sin olvidar la necesidad también de incluir edificios que tienen derecho a formar parte de este documento. Según La Trocha, ahora que todo está relacionado con la crisis hay que dejar de tener la situación económica como referente ya que cuando había dinero tampoco se rehabilitaron muchos inmuebles.
Por ello, pone el acento en la necesidad, ahora más que nunca, de imaginación, de ganas de trabajar y de diálogo. "Saber a dónde queremos ir", defiende.
En la ciudad hay una lista de edificios con estas características pero muchos se caen a pedazos y los que no, si no se pone remedio, serán pasto del tiempo. La necesidad de poner al día el catálogo pasa obligadamente por estudiar cada edificio y su situación, ver los que ya no son recuperables, y pedir permiso a los dueños de los edificios que deberían incluirse ya que es necesario publicarlo en un Boletín Oficial.
No cabe duda de que la vulnerabilidad de los edificios catalogados pone en entredicho la capacidad de una sociedad, la algecireña, por preservar su historia.
Esta serie se abrió paso con la Casa Millán e hizo hincapié en que el tiempo deja a su paso una huella indeleble en los edificios pero la pregunta es si este inmueble podrá ser admirado por los futuros algecireños. Un año más tarde la pregunta sigue siendo la misma.
La fundación, en 1998, de la Asociación para la Defensa y Estudio del Patrimonio Histórico-Natural algecireño “LA TROCHA” vino a llenar un hueco que existía en la sociedad local con respecto al estudio y la defensa de su patrimonio, desde entonces y a través de una intensa y coordinada labor de equipo canaliza todos aquellos proyectos o denuncias de los socios, la Junta Directiva se encarga, bien de buscar financiación a aquellos proyectos que son aprobados en asamblea o tramitar las quejas con su posterior seguimiento. |